Recurren la condena de dos años de prisión por el incendio de una mujer en una "escape room" de Cájar
El empresario pide su absolución y el trabajador reclama que los hechos sean considerados lesiones por imprudencia menos grave tras el suceso ocurrido en 2022 en "Villa Amparo"
El empresario y el trabajador de la "escape room" de Cájar en la que una mujer sufrió graves quemaduras durante una actividad en junio de 2022 han recurrido la sentencia que los condenó a dos años de prisión por un delito de lesiones por imprudencia grave. Ambos reconocen la gravedad de las lesiones sufridas por la víctima, pero discrepan sobre el grado de responsabilidad que la resolución judicial atribuye a cada uno en lo sucedido.
Los hechos se produjeron el 26 de junio de 2022 en el inmueble conocido como "Villa Amparo", cuando la mujer participaba en un juego en modalidad "hardcore", diseñado para ofrecer emociones fuertes.
Durante la actividad fue rociada con un líquido que contenía gasolina y posteriormente se le acercó una llama, provocando que su cuerpo comenzara a arder. Las graves lesiones sufridas obligaron a la víctima a permanecer ingresada en la UCI y a someterse a tres intervenciones quirúrgicas.
El empresario y responsable de la actividad cuestiona que se le haya impuesto la misma pena que al empleado que ejecutó la acción. En su recurso sostiene que el trabajador no comprobó previamente el líquido utilizado y que, antes de acercar la llama de un mechero, desoyó la advertencia de la propia víctima de que olía "mucho a gasolina".
La defensa del empresario argumenta que había depositado su confianza en el trabajador después de haberse desarrollado entre 100 y 200 representaciones de esta modalidad de juego y teniendo en cuenta su conocimiento del procedimiento para comprobar la mezcla y su capacidad para realizar la actividad.
Por ello, solicita a la Audiencia de Granada que individualice la participación y responsabilidad de cada uno de los implicados y revoque la sentencia para absolverle. De forma alternativa, pide que los hechos sean calificados como lesiones por imprudencia menos grave y se le imponga una multa o, si se mantiene la consideración de imprudencia grave, que la pena de prisión sea reducida a un año.
El trabajador sostiene que no recibió formación
El empleado, por su parte, mantiene que desempeñaba sus funciones siguiendo las instrucciones del empresario y rechaza que puedan atribuírsele los fallos existentes en el protocolo de una actividad para la que estaba contratado a tiempo parcial. Alega además que no recibió formación específica y que tampoco existía una supervisión empresarial sobre la forma en la que debía prepararse la mezcla utilizada posteriormente sobre los participantes.
El trabajador ha sostenido durante el procedimiento que acababa de regresar de varios días de vacaciones y que no preparó personalmente la garrafa cuyo contenido fue posteriormente vertido sobre el cuerpo de la mujer. Su recurso solicita que su responsabilidad sea considerada constitutiva de un delito de lesiones por imprudencia menos grave y que la pena de prisión sea sustituida por una multa.
La Fiscalía y la acusación particular habían solicitado que los acusados indemnizaran a la víctima con cerca de dos millones de euros por las lesiones y daños sufridos. Esta reclamación, no obstante, se está tramitando en un procedimiento civil separado para evitar una mayor demora de la causa penal.
Tras el grave suceso ocurrido en junio de 2022, la "escape room" anunció la suspensión de su actividad.
La Audiencia impone además al joven seis años de prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima, que tenía 14 años cuando ocurrieron los hechos
El hombre será juzgado en septiembre en la Audiencia Provincial tras ser sorprendido con más de seis gramos de droga que, según la Fiscalía, estaban destinados a su venta











